Cada familia fotografía a su atleta: el club lo reúne todo.
En un torneo, cada padre o madre fotografía a su hijo e incluso captura a los demás sobre la marcha. Fotelya reúne esas imágenes para que cada familia se lleve todo consigo al marcharse.
El problema de las gradas
En el borde del terreno, cada familia captura decenas de fotos en las que aparecen los hijos de los demás , como el gol de uno, el podio de otro o el equipo entero celebrando. Estas imágenes nunca circulan: cada uno guarda las suyas y las fotos más bonitas de un niño suelen dormir en el teléfono de otro padre o madre.
Cómo responde Fotelya
Un código QR en el bar
El club crea el álbum del torneo y muestra el código QR: en el bar, en el marcador, en los vestuarios.
Padres y aficionados comparten
Partidos, podios, celebraciones: cada uno envía sus fotos desde su navegador.
Cada familia recupera todo
El álbum completo del torneo, donde cada familia encuentra a su hijo: desde todos los ángulos.
Lo que ganará con ello
- Las fotos cruzadas de las familias : el gesto más bonito de su hijo, captado por otro padre o madre.
- El álbum oficial del club : torneos, galas y temporadas documentadas sin necesidad de un fotógrafo dedicado.
- El muro en directo en la entrega de premios : los logros del día desfilan durante los podios.
- Entorno seguro para menores : álbum privado, moderado por el club, alojado en la UE, conforme al RGPD.
- Sin app : los padres escanean desde la grada, dos gestos entre dos partidos.
Los momentos que no debe perderse
Un evento deportivo se desarrolla en varios puntos a la vez y nadie puede cubrirlo todo.
- Los preparativos : El calentamiento, la tensión previa a la salida.
- La prueba : Fotografiada desde las gradas por las familias, en todo el recorrido.
- Las llegadas : El momento más esperado, y el más disperso.
- La entrega de premios : El final del día, cuando muchos ya se han marchado.
Las familias presentes en el recorrido captan lo que ningún fotógrafo apostado en la meta verá.
¿Cuántas fotos esperar
En un día, con participantes, familias y voluntarios, cuenten entre uno y tres mil archivos repartidos por todo el recorrido. Las familias apostadas en el trayecto aportan la mayoría de las imágenes.